Plaza del 2 de Mayo y las calles Daoiz y Velarde

En el barrio madrileño de Malasaña encontramos un gran complejo de calles que enamoran a todo visitante que pasa por ellas. Desde la calle del Pez, pasando por Hortaleza o Fuencarral, el lugar está repleto de recuerdos pasados. El de mayor relevancia sin lugar a dudas es el de los acontecimientos acaecidos durante la invasión francesa a Madrid.

Malasaña fue uno de los lugares clave de la resistencia contra los franceses, y en la actualidad hay calles y plazas que nos lo recuerdan. Es el caso de las que vamos a hablar hoy.

La calle del 2 de mayo se llamó primero de la Cruz y, tras la Guerra de la Independencia, recibió su nombre actual en recuerdo a la lucha heroica del pueblo madrileño en el parque de artillería el 2 de mayo de 1808.

Al construirse la Plaza del 2 de mayo en 1869, siguió manteniendo el nombre de su primer tramo y el segundo, comprendido entre la citada plaza y la calle Carranza, se denominó Ruiz.

Como se ha dicho, la plaza se abrió en 1869 en el lugar que ocupó el antiguo Cuartel de Monteleón, que fue defendido por Daoíz y Velarde en el fatídico día del 2 de mayo de 1808. Actualmente, en el centro de la plaza podemos observar el grupo escultórico que recuerda a estas 2 figuras y el arco de entrada al cuartel.

La actual calle de Daoíz daban las tapias del Cuartel de Monteleón. Después de la Guerra de la Independencia, popularmente se empezó a llamar a esta calle junto a la de Velarde, como la calle de Daoíz y Velarde, pero al construirse la Plaza del 2 de mayo, quedó dividida en 2 tramos, por lo que cada héroe tuvo su propia calle.

El capitán Luis Daoíz (1767-1808) cayó herido a sablazos y bayonetazos víctima del ardid del general francés que se le acercó portando un pañuelo blanco en la punta de la espada, momento que aprovechó para que se le acercaran soldados franceses. Fue trasladado a su casa, en la calle de la Ternera, donde una lápida recordaba (el edificio fue derruido en 1995) que allí murió sin tener más tiempo que estrechar la mano del monje benedictino que le asistió.

El capitán Pedro Velarde Santiyán (1779-1808) murió en el propio Cuartel de Monteleón de un balazo que recibió a quemarropa.


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Bibliografía consultada:

  • Los nombres de las calles de Madrid. María Isabel Gea Ortigas. Ediciones La Librería

Contenido propio bajo una licencia Creative Commons.
©Un Gato por Madrid

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